Hoy el consumidor busca en el vino no solo calidad sino también identidad,
tradición.
Quiere saber sus orígenes y quiere saber presentarlo a sus amigos.
El turismo enológico representa en este momento una demanda del orden de 20
millones deturistas, y ello representa un
potencial extraordinario de
riqueza para los territorios y sus vitivinicultores.
La viña y el vino, más allá de su dimensión económica que tiene gran peso principalmente en los países
mediterráneos, tiene también otra dimensión fundamental para los territorios que es su preservación
desde un punto de vista ecológico y ambiental. La cultura del vino es esencial para la protección
de la tierra y del paisaje, ya que disminuye los impactos negativos de las alteraciones climáticas.
Recevin, como red europea de ciudades del vino y defensora de los territorios europeos vitivinícolas
puede y debe tener un papel fundamental para fomentar y promover la economía del vino y sus
territorios, a través de proyectos sostenibles de ámbito europeo, aplicados a través de su red de
ciudades y regiones.
La declaración del Año Europeo del Enoturismo sería un excelente vector de dinamización y de apoyo
a los territorios europeos vitivinícolas y a sus viticultores, a través de una perspectiva de
calidad y sostenibilidad.
Por ello voy a intentar incentivar y trabajar en cooperación en red con todas las ciudades de Recevin
para garantizar la ejecución de todos los objetivos que nos propongamos alcanzar.
Saludos cordiales,
Paulo Caldas
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